Monumental

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sábado, 8 de abril de 2017

NOVILLEROS EN LAS ARENAS: ALFONSO GONZÁLEZ “CHIQUILÍN”

ESE FENÓMENO EN PUERTAS QUE SE LLAMA ALFONSO GONZÁLEZ “CHIQUILÍN”

Barcelona, 17 septiembre de 1953

Carlos Corpas, Victoriano Roger “Valencia” y Alfonso González “Chiquilín” se las entendieron con seis novillos de Bohórquez que por su edad y cuajo eran auténticos toros. El mejor de ellos, el soltado en cuarto lugar, que fue un noble y bravo animal. El que abrió plaza era blando de manos y se caía continuamente pese a lo bien que lo cuidó Corpas. Los demás, hicieron buen juego con los montados pero a la hora de la muleta se mostraron poco propicios al éxito de sus matadores. El último, además de colarse por ambos lados, frenaba y tiraba la cara arriba.

El interés de la novillada estaba centrado en ALFONSO GONZALEZ  “CHIQUILÍN”, un nuevo valor nacido en el torerísimo barrio de Santa Marina y del que hablan y no acaban. Tiene figura y empaque de torero caro, siendo poseedor de una sangre fría de espanto y de un arte que, cuando lo perfeccione cumplidamente, le deparará muchos éxitos.

La primera gran ovación de la tarde fue para él como premio a dos verónicas y dos medias de escandalera, ovación que obligó al de Córdoba a saludar montera en mano. A los miles de aficionados que presenciábamos el acontecimiento nos recordó en momentos a ese otro coloso que dio su nombre a una época del toreo. Los estatuarios que administró a su primero estuvieron marcados por ese sello que solo los toreros de personalidad bien definida saben imprimir. Y lo curioso del caso es que el muchacho, sin haber visto al maestro de Córdoba. Interpreta un toreo que si bien tiene mucha semejanza con el de su paisano, no se ve que sea producto de un afán de imitación siempre perjudicial, sino que lo ejecuta porque es el que mejor cuadra a su manera de ser.

"Chiquilín" recibiendo a la verónica a su primer novillo.


Los toros le han lamido las zapatillas y le han punteado los machos sin que en un solo momento el torero haya perdido el dominio de los nervios. Ha matado tres novillos por percances de Corpas y Valencia y en ellos, aún sin redondear la tarde, ha logrado adueñarse de la voluntad del respetable, rendido por la personalidad y el genio de esta nueva figura del toreo. Con toros de media arrancada, que pasaban y se colaban de forma poco tranquilizadora, “Chiquilín” ha logrado que a la salida de la plaza su nombre fuera repetido en tono admirativo por los aficionados y que también se discutieran sus méritos y se comentasen sus defectos que ya se sabe que “la fruta nace verde y el tiempo le da el color”.

Pero ciertamente creemos que no ha sido que el muchacho este verde pese a lo poco que lleva toreado, cuatro o cinco novilladas, ha sido que los novillos no se han prestado al lucimiento. Con la espada estuvo muy bien pues siempre entró a matar con la vista fija en el morrillo y empleó para pasaportar a sus tres enemigos un pinchazo y estocada, estocada entera y media superior. Fue muy ovacionado en todo momento y lo que es mejor, ha dejado un ambiente a cosa fuera de lo corriente, que es en definitiva lo que interesa. Dicen que torea una novillada en la Feria de la Merced, esperamos que en ella redondeará la tarde que esta vez, por culpa de los imponderables no ha logrado.

CARLOS CORPAS cuidó de su primer novillo con mucha cabeza, procurando por todos los medios que no se acostara como el animal quería, Lo pasaportó de una buena estocada y dio la vuelta al ruedo. A su segundo lo recibió con una imponente larga de rodillas y ya de pie lo saludó con una serie de buenas verónicas que fueron justamente ovacionadas. A petición del propio espada se cambió el primer tercio cuando el toro estaba aún muy entero pero Carlos lo supo torear muy bien por estatuarios de mucho aguante y varias series de naturales. Los pases de pecho y los adornos fueron también muy aplaudidos y cuando intentaba torear con la derecha, resultó aparatosamente cogido, pasando en brazos de las asistencias a la enfermería de donde volvió a salir antes de que “Valencia” matase al toro, lo cual hizo Corpas de una gran estocada entrando muy derecho. La ovación fue de las que hizo época y dio dos vueltas al ruedo con las dos orejas y el rabo del de Bohórquez, que fue ovacionado en el arrastre.

Carlos Corpas con el bravo novillo de Bohórquez.


VICTORIANO ROGER “VALENCIA” ha toreado muy bien a la verónica a su primer novillo al que ha hecho un quite por gaoneras que le ha valido una gran ovación. Con la muleta ha estado en todo momento muy valiente u en algunos momentos, cuando las condiciones de su novillo se lo ha permitido, muy artista. Hubo naturales y derechazos de mucha exposición en los que se ha jugado el tipo. Anotamos unas manoletinas de espanto y como quiera que logró una buena estocada, fue muy ovacionado y dio la vuelta al ruedo tras haber escuchado música a lo largo de su emotiva faena. El quinto de la tarde se cebó con él al caerse cuando toreaba a la verónica. Fue un verdadero milagro el que se escapase con bien. En lo poco que le hemos visto nos ha gustado “Valencia”, pues es un novillero muy valiente y que sabe lo que se trae entre manos. Cuando vuelva estamos seguros que logrará un éxito grande.


Curro Fetén.-
"Chiquilín" y Curro Fetén. 1953

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